Fui a la casa de un amigo ruso, y preparó un almuerzo como nunca. Literalmente se pasó cocinando toda la mañana (y eso que su fuerte no es la cocina) pero imagino que las ganas de complacer a los invitados y al tener la cultura muy arraigada, pues lograron un resultado del que todavía me acuerdo.
Para ir matizando la mañana, que ese día estuvo espectacular (lentes de sol incluídos), unos huevos rellenos con caviar, que estaban sencillamente deliciosos.

De un momento a otro, pues aparece en la mesa una muñequita de trapo, como esas que decoran, y que sale una dentro de la otra y dentro de la otra y dentro de la otra, pero en este caso lo que venía adentro era un vodka stolichnaya, recién salido del congelador y así comenzamos a brindar y/o mezclarlo con jugo de cranberries.

Y el plato principal, fue una pasta con una mezcla de carnes, similar a los ravioles, y solamente aderezada con mantequilla derretida. Yo a todas las cosas le puse una conserva como de rábano blanco rallado que sabía delicioso, pero a todo, y eneldo también, es tan rico y aromático.

Y finalmente, pues cerramos el almuerzo con un helado no tan ruso pero rico, gracias a mister Hägen Daz.
De todas las cosa, lo mejor para mí fue la sopa de remolacha, porque tenía tiempo de querer probarla y aunque tengo el libro de cocina rusa, gracias a un amigo que me lo regaló para un cumpleaños, quería primero obtener ese sabor, de manos de alguien ruso.
Ese fue mi día, en Rusia y de vuelta a Costa Rica, sin moverme de una mesa.

Pura laif - JP
Este está buenísimo!!!
ResponderEliminaryo sentí que viaje un rato a rusia, todo super rico
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